Cuando llegué en Madrid, después de 12
horas del avión, no tuve la capacidad de apreciar las vistas y sonadas de la
ciudad. Hasta durmiendo en mi habitación nueva, casi todo fue un borrón de
imagines extrañas. Sobre todo, me acuerdo de la vuelta a mi casa por taxi. El
primer sentimiento que sentí fue miedo. Antes de esto, había estado en varios
taxis con todo manera de taxista terrible, pero este experiencia fue distinta
para muchas razones. Primeramente, no estaba segura si íbamos en la dirección
correcta. Esto fue mas una resulta de estar en un lugar extraño con una idioma
diferente. En segundo lugar, la taxista conducía muy rápida y muy cerca de
otros coches. Cada momento pensé que íbamos a colisionar. Finalmente, no podía
entender las señales de trafico. Esta combinación de cosas ayudó crear un
vuelto tumultuoso.
Después
de casi cuatro meses en España, mis observaciones durante mi primera vuelto por
taxi no han cambiado mucho. Todavía no
puedo entender las señales de trafico, especialmente en las rotondas. También,
me parece que los conductores manejan demasiado rápido en lugares inapropiados.
Sin embargo, después de cuatro meses sin viendo un accidente, tengo un respeto
inmenso para los talentos de conductores españoles. Cada día veo maniobras que
anteriormente pensé eran imposibles. Estacionamiento con pulgadas de espacio
(es increíble que cada persona puede estacionar en paralelo perfectamente).
Manejando en calles mas pequeños que aceras. Los viajes en autobuses fueron
los mas increíbles. Había varios
momentos cuando debíamos tener
accidentes, pero eludimos obstáculos sin problemas. Para mi, un hombre que
maneja mucho con los conductores terribles de California, es un testimonio de
la habilidad de conductores españoles que no hay cientos de accidentes cada día,
justo en mi barrio. Creo que todos los estadounidenses deben venir a España
para aprender de conducir.
-Myles Butler

No me acuerdo de ninguna vez en los viajes de autobús cuando debíamos chocado y no lo hicimos pero a lo mejor es porque siempre dormía. Estoy de acuerdo que conducir aquí me daría muchísimo miedo. Pero también estoy muy impresionado por las habilidades de los españoles en aparcamiento paralelo. ¡Es increíble que los coches estén cerquísima! Y en cuanto a rotundas, las de Madrid no comparasen a ellas de Paris, ¿no?
ResponderEliminar