martes, 30 de abril de 2013

Conducir en el caos


Cuando llegué en Madrid, después de 12 horas del avión, no tuve la capacidad de apreciar las vistas y sonadas de la ciudad. Hasta durmiendo en mi habitación nueva, casi todo fue un borrón de imagines extrañas. Sobre todo, me acuerdo de la vuelta a mi casa por taxi. El primer sentimiento que sentí fue miedo. Antes de esto, había estado en varios taxis con todo manera de taxista terrible, pero este experiencia fue distinta para muchas razones. Primeramente, no estaba segura si íbamos en la dirección correcta. Esto fue mas una resulta de estar en un lugar extraño con una idioma diferente. En segundo lugar, la taxista conducía muy rápida y muy cerca de otros coches. Cada momento pensé que íbamos a colisionar. Finalmente, no podía entender las señales de trafico. Esta combinación de cosas ayudó crear un vuelto tumultuoso.



Después de casi cuatro meses en España, mis observaciones durante mi primera vuelto por taxi no han cambiado mucho.  Todavía no puedo entender las señales de trafico, especialmente en las rotondas. También, me parece que los conductores manejan demasiado rápido en lugares inapropiados. Sin embargo, después de cuatro meses sin viendo un accidente, tengo un respeto inmenso para los talentos de conductores españoles. Cada día veo maniobras que anteriormente pensé eran imposibles. Estacionamiento con pulgadas de espacio (es increíble que cada persona puede estacionar en paralelo perfectamente). Manejando en calles mas pequeños que aceras. Los viajes en autobuses fueron los  mas increíbles. Había varios momentos cuando debíamos  tener accidentes, pero eludimos obstáculos sin problemas. Para mi, un hombre que maneja mucho con los conductores terribles de California, es un testimonio de la habilidad de conductores españoles que no hay cientos de accidentes cada día, justo en mi barrio. Creo que todos los estadounidenses deben venir a España para aprender de conducir. 

-Myles Butler

1 comentario:

  1. No me acuerdo de ninguna vez en los viajes de autobús cuando debíamos chocado y no lo hicimos pero a lo mejor es porque siempre dormía. Estoy de acuerdo que conducir aquí me daría muchísimo miedo. Pero también estoy muy impresionado por las habilidades de los españoles en aparcamiento paralelo. ¡Es increíble que los coches estén cerquísima! Y en cuanto a rotundas, las de Madrid no comparasen a ellas de Paris, ¿no?

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