Una
palabra que me viene a la mente cuando pienso en los españoles es compasivo. Compasivo
en las actitudes a los viejos o desafortunados; compasivo por la familia; y
compasivo por desconocidos. No he encontrado una persona quien no me trató con compasivo cuando estaba
en necesidad. Es muy interesante como un país en total puede ser tan
hospitalario y bondadoso. Posiblemente, es por sus raíces en la religión católico
que he hablado sobre en otro puesto, pero estoy escribiendo esto más para
reconocer la gente quien ha tenido un efecto grande en mi vida y en mi
experiencia en España. Obviamente, no puedo hablar de todo, pero intento a dar
gracias a los que tenían el impacto más fuerte sobre mí.
Cuando
llegué a España recibí cada día, (y muchos días más de una vez), el aviso para
llevar calcetines dentro de la casa o me haría
enferma de la mujer que cuida de la familia y casa donde vivo. Resulta
que ella tenía razón para decirlo, porque desarrollé la pulmonía en marzo. Esto
es cuando estaba en el lado receptor de un montón de compasión de los españoles.
Recibía té casi cada noche de mi señora sin preguntándolo, y las directoras del
programa me comprobaban cada día para saber mi condición y ayudar con los
llamados a los médicos y oficinas de pruebas. Pero el compasivo de los españoles
mostraba después de los eventos muy emocionalmente tratando para mí en abril. Primero
estaba el bombardeo del maratón de Boston. Después de esto, cada persona quien
sabe que yo era de Boston me dio sus simpatías por me detuvo en la calle y me preguntó
si había algo que podía hacer para ayudarme o mis amigos o familia. También
recibí las simpatías y abrazos de mi familia española anoche, cuando descubrí
que mi amiga de Boston había muerto. Sin el compasivo y apoyo y amor de la gente
española, no sé cómo habría hecho a través de este mes duro. Al final, muchas
gracias por todo del compasivo de España; se echará de menos.
~Cassandra Smith

No hay comentarios:
Publicar un comentario