Al ser honesta,
no sabía mucho de España antes de venir. No sabía que solo llevaba 40 años como democracia. No sabía hay más que español hablado en
España. No sabía como era la comida o un
plato típico (me acuerdo de una conversación con un amigo antes de venir cuando
le dije, “cuando pienso en gente que hablan español pienso en tacos y burritos
y enchiladas pero eso no es la comida de España y no tengo ni idea como será de
verdad”). Si la imagen turística de
España es flamenco y matadores, sí, puedo decir que eso era muy cerca de mi
imaginación y esperanzas de Madrid.
Ahora entiendo porque no es la verdad.
Sí, es parte de España pero hay muchas Españas—o partes de España—distintas.
Con el programa
hemos tenido la oportunidad de viajar por casi todos lados de España desde el
sur hasta el norte. Las ciudades que
hemos conocido: Granada, Sevilla, Toledo, Segovia, Barcelona, Santander,
Bilbao, y San Sebastián. De
estos es muy difícil escoger un favorito porque todos son muy distintos. Granada tiene la Alhambra, hecho por los musulmanes
hace más que mil y pico años y tiene una belleza especial. Sevilla es el lugar verdadero de flamenco y me encantó el espectáculo de flamenco que asistimos allá. Toledo todavía parece ser medieval mientras Segovia ha preservado un grande acueducto romano. Barcelona es famoso por la arquitectura moderna de Gaudí, y el norte de España es como ser más en Inglaterra que España. Me queda conocer Valencia y sus playas mediterráneas, Galicia (la origen de mi familia española), y Málaga. (Claro hay muchos más que no lo he conocido pero estos son los que quiero conocer más.)
Una cosa es
segura: la España que está llena de flamenco de mataderos no es la España
real. La España real tiene distintas
partes con grandes diferencias en cultura, comida, y aun idioma. Aunque España no es más grande que Tejas los
acentos, comidas, y costumbres diferencian tanto como en todo EEUU. “En España hay de todo” (es lo que el señor
de esta casa siempre me dice). Lo más
que he conocido España lo más que no puedo crear ningún estereotipo para
describirlo.
Aunque ahora sé
que España es más que flamenco, torres, y paella, todavía me encantan estas
cosas (con la excepción de los torres). Es
muy probable que cuando hablo de mi familia y amigos acerca de mis experiencias
en España voy a decirles cuanto me había gustado la música y bailes de flamenco
y que rico estuvo la paella. Entonces
aunque sé mejor, tal vez la imagen de España seguirá así con mi ayuda.
--Mindy
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